viernes 31 de diciembre de 2010

Francisco Angulo Guerra

Una familia ideal

La mañana está descalza,
la piel descubre la humedad del balcón.
Ella aparece casi desnuda, siempre vulgar,
riendo siempre a carcajadas.
Intenta cubrirse con una bata diminuta,
la brisa es cómplice de todo,
observo sus muslos oscuros
madurados en el fuego de los cuarenta,
el contraste de los opuestos aumenta,
frente a mí despliega sus frutos,
simplemente, como si yo no existiera,
su lascivia indiferente
ha llegado intacta a sus hijos,
muy a pesar del padrote zángano
que cohabita con ellos
pero a quien doy las gracias
por esta visión que me tortura.

Los tres hijos
todo el tiempo la rodean,
se abrazan entre sí, tocan sus cuerpos, se consienten…
¿…Cómo no hacerlo si son pura belleza…?

El menor, de siete años,
divaga entre mundos exóticos
auspiciados por la brisa.
La mayor, de 16,
cuerpo de muchacho ausente,
pechos en cuarto creciente.
Pero el centro, a quien todos veneran,
es Tadzio de este otro mar.

Visto a la distancia, a mí también me perturba
y quisiera ser su padre y su madre
para tenerlo junto a mi regazo,
y hundir mis dedos entre sus cabellos
hasta que se apague el punto donde estalla el atardecer.


LA GENERACIÓN FALLIDA

SOMOS UN COLECTIVO QUE RESPETA LA PALABRA, AMA LA POESÍA Y CREE EN LA DIGNIDAD DEL ARTISTA.