SEGUNDA LEY DE LA TERMODINÁMICAA L se le hacen dos hoyos en las mejillas cuando ríe y sus ojos forman dos líneas casi rectas dignas de la mejor genética de su raza…Tiene la frescura de una chica de veintitrés años, con ese aire de aparente ingenuidad que yo no le creo. Al comienzo, mientras discutíamos los temas de la clase me decía profesor y no sé en qué momento empezó a tratarme con la familiaridad de dos personas que han compartido muchos años.
El otro día le dije:
– Anoche soñé contigo
– Una pesadilla, dijo y soltó la carcajada
– No, soñé que te besaba.
Una pausa larga se mezcló con la humedad de la tarde y no supe qué pensar, ella se concentró en las letras de la pantalla de un computador que parpadeaba; entonces me dirigí a la salida y allí, con mi mano en la manija de la puerta, sentí el escalofrío de sus palabras.
– Desde niña me enseñaron que los sueños son para cumplirlos.
Los sueños son para cumplirlos, ahora L me pregunta si la historia del Cacique Calarcá es cierta, y ríe mientras mis dedos traviesos le recorren el cuerpo desnudo, para aumentar el misterio le digo que sí…Se queda pensativa y me pregunta si puede encender un cigarrillo, no espera mi respuesta y el cigarrillo entre sus dedos proyecta la imagen de una mujer segura; después mientras nos bañamos me confiesa que tiene un novio que me admira…
…El novio que me admira me habla de la segunda ley de la termodinámica, el caos de su cuarto en la mañana y la pereza de arreglarlo, “Siempre hay que invertir energía para mantener el orden”, le sonrió fingiendo sorpresa ante su ingenio, L sigue unida a su mano mirando por la ventana una nube que se aleja.
…Una nube que se aleja, el sonido de mi celular, la voz de L diciéndome que en esta tarde le gustaría un poco de entropía y lo repite con una voz suave, “Un poco de entropía en nuestro lugar secreto”…Mientras mi boca le besa la planta de los pies L sonríe, después subo por sus piernas hasta sus nalgas, ahora L quiere la historia del árbol de café que nació torcido, si no hay historia no habrá lo otro, entonces comienzo con el tono que le gusta y hago pausas para besarle los senos y luego de nuevo las plantas de los pies; cuando termino la historia L me mira con unos ojos que no tenía antes y se entrega con tal pasión que siento temor de no estar a su altura…La entropía en el universo siempre aumenta…
…La entropía en el universo siempre aumenta, dice el novio de L, con una convicción que me recuerda a los grandes oradores de los congresos de química, “El azar domina el mundo”, continúa mientras pasa sus grandes manos por la cintura de L y ella sonríe con un gesto de aceptación…
…La aceptación de L a pasar otra tarde conmigo me confunde, un premio que no merezco…La pantalla del computador parpadea, la humedad del aire y el escalofrío de sus palabras…
– Qué cosas dice usted profesor.
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