MANOSGruesas, ásperas, sucias
uñas mal cortadas llenas de tierra
dedos gruesos, cortos, callosos
propias para arrancar yuca,
ñame o cortar plátanos.
Pero no…
Esas toscas manos negras
eran hábiles y sutiles
como una paloma blanca
que al llegar a la curtida piel de un tambó
como mariposas volaban sobre él
acariciando ese tenso cuero…
Sacándole sonidos musicales
que perduran por siglos.
Son las manos rústicas de un negro tamborilero.
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